(2004)
Este espectáculo nace para combatir la crisis del 2002. Investigamos
como 2 años y cuando lo estrenamos en el Centro Cultural MEC la
crisis ya había pasado. Un día el portero de la sala se olvidó de
la llave y mientras nos decía: “¡Lo que sobra es
voluntad, muchachos!” suspendimos la función. Hicimos
un viaje de 60 horas a Chile y atravesamos el desierto de Atacama en ómnibus.
Tuvimos que vender funciones en escuelas para poder volvernos.